Género:
Pop , Mundial/Otro , Jazz
Localidad:
Madrid,
Madrid,
Spain
Sobre Lolita Flores
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Discografía
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El nuevo álbum de Lolita significa una fiesta musical repleta de temas que cantaban sus padres. La Faraona y el Pescailla fueron una pareja mítica que fundó una de las mayores disnatías de artistas de España. Ahora, la mayor de sus hijas, Lolita, ha completado su ultimo trabajo en forma de 11 canciones bajo el título de Lola, Lolita, Dolores. En este nuevo trabajo, firmado por una de las mejores voces del país reconocida por público y crítica, se condensan parte de las canciones que formaban el repertorio de los que fueron sus padres. Sin embargo ella quiere desmarcarse de la palabra homenaje y afirma que este disco no es más que una continuación del anterior. "Nos hemos superado en los arreglos y hemos introducido temas de Armando Manzanero como Perdóname que estaban ahí y yo lo único que he hecho ha sido recuperarlo. Este disco no es más que poner en gran comité lo que llevo haciendo toda mi vida en petit comité. Las cosas que canto en las fiestas, en la intimidad. Quiero que el público conozca a Lolita a la persona, tal como soy". Pero que nadie espere un regreso al pasado. Lolita es una mujer incansable que sabe de riesgos y retos. De tal forma que canciones como Ay Lola, Lolita, Lola o Tomasa que eran plato seguro en los conciertos que cocinaba su padre, aparecen aquí bajo un prisma nuevo, adaptado al sonido que le ha tocado vivir a esta polifacética artista. De ello se han ocupado dos de los mejores productores del panorama musical español: José Más, alias ‘Kiflus', el indiscutible rey de la rumba catalana; y Nacho Mañó, que ha dado su toque personal, entre otros grupos a Presuntos Implicados. Lolita ha querido que la representación materna en este disco se quede en la intimidad. Ha sabido regalar al público español, que nunca olvidará a su madre, un par de temas que solía cantar La Faraona en reuniones íntimas, se trata de Pan y chocolate y Las elecciones. Por supuesto también revisadas y modernizadas. Lolita ofrece en con este nuevo disco, el décimo primero de una vida dedicada a la canción, la otra cara de su anterior trabajo, Lola, Lolita, Lola, del que vendió cerca de 100.000 ejemplares. Después de su éxito como actriz en la película Rencor de Miguel Albaladejo, que probablemente le valdrá una nominación para los premios Goya, la artista regresa con un disco pleno y luminoso en el que se mezclan desde la rumba, los ritmos brasileños, el pop melódico y los bolerazos de esos que ponen los pelos de punta, siempre interpretados con esa voz aterciopelada que ha ido creciendo en matices a lo largo de los años. El resultado es una inmejorable mezcla de temas, estilos y sorpresas. Desde Parapapá, primer single de Lola, Lolita, Dolores, donde Lolita descubre un nuevo género arrollador: la rumbatucada, hasta Las elecciones, una rumba que cantaba Lola Flores y en la que se van desgranando en altos cargos de un hipotético gobierno bohemio los nombres, entre otros, de Serrat, Rosarillo, Víctor Manuel y Ana Belén y Joaquín Sabina. "Rosarillo en Diputación para no tener que pagar a hacienda", hasta este guiño se permite Lolita en la que parece ser su etapa creativa más álgida. "Quiero que quede claro que esto no es un homenaje a mi familia. Simplemente hago lo que he venido haciendo toda mi vida y da la casualidad de que varios de los temas que aparecen en el disco los cantaban mi padre y mi madre pero es mera coincidencia. El día que haga un homenaje lo diré", afirma Lolita. LA PRODUCCIÓN Lola, Lolita, Dolores ha contado con dos pesos pesados de la producción musical. Para la sección del disco dedicada a la rumba, el experto José Mas (Kitflus) ha puesto a disposición de la cantante su estudio de grabación barcelonés Zanfonía. "Este disco es un poco la continuación del anterior", cuenta Mas, "pero esta vez se trataba de reencontrarse con las rumbas que cantaban de toda la vida su padre y su madre. Y la mejor intérprete para enfrentarse a ese reto es Lolita. Creo que es una de las pocas, por no decir la única intérprete española, que es capaz de sentir la rumba como ella la siente". Cinco son los temas de los que se ha ocupado Mas dentro de este disco: Las elecciones, Pan y chocolate, Dónde está mi gato, Quien la sigue la consigue y Tomasa. "He tratado de respetar al máximo el sentido de la rumba catalana, modernizándola, eso sí, pero sin que pierda ni un ápice de su espíritu", confirma el productor. "Y para conseguirlo he contado con un elenco de músicos expertos. Algunos que ya tocaban en la época de Peret y otros más jóvenes pero que entienden a la perfección este estilo. Pedro reyes y Juan Maya han estado a las guitarras, el bajista ha sido Angel Blázquez, a la batería he colocado a Roger Blavia. Las novedades han sido la incorporación de una sección de viento que le aporta muchísimo calor a los temas y un tres cubano que no aparecía en el anterior disco". El productor también quiere hacer mención a la profesionalidad de la artista: "Trabajar con Lolita es un encanto. Es absolutamente profesional y segura en lo que hace. Está acostumbrada a los estudios de grabación y le sale a la primera. Es todo nervio. Y al final, ha quedado el resultado que nosotros esperábamos una nueva Rumba Catalana pero sin perder la esencia". Además, Kitflus, ha encontrado una semejanza muy importante entre hija y madre: "En muchas cosas Lolita me recuerda a su madre, cuando canta y ese espíritu incansable que tenía Lola Flores. Lolita es igual". "El tiempo ha sido el mayor reto a la hora de terminar este disco. Ha sido el trabajo de más de un año porque he tenido que compaginar galas con la grabación y muchas veces he tenido que ir contrareloj. Pero tanto con Nacho Mañó como con Kitflus me llevo tan bien y nos conocemos tan bien que el trabajo ha sido una maravilla", dice la cantante. El productor Nacho Mañó, que ya había participado en Lola, Lolita, Lola repite para esta segunda parte, como llama la artista a su último trabajo. Desde los estudios Sintonia y Eurosonic de Madrid se ha ocupado de dar un nuevo sentido a boleros como Perdóname de Armando Manzanero y otros temas como Herida y Ay, Lola, Lolita, Lola. Precisamente son de esta parte del disco los temas que más resalta la cantante. "Me quedo con la bulería Lola Lolita Lola por ese ritmo tan personal que le hemos impreso; con Perdóname, por que no encuentro una mejor manera de pedir perdón, y con Quisiera detener el tiempo, porque me encantaría poder hacerlo". Lola, Lolita, Dolores es Lolita en estado puro pero con una voz que ha madurado con el tiempo y se aterciopela hacia los graves cabalgando sobre melodías de alta factura. Las 35.000 primeras copias irán acompañadas de un regalo. Un segundo disco en el que se incluyen todos los duetos que ha realizado la artista durante el último año, las canciones incluidas en la banda sonora de Rencor, de Miguel Albaladejo y las canciones homenaje que la cantante ha interpretado para varios miembros de su familia, como Alba, dedicada a su hermano Antonio Flores. Lola, Lolita, Dolores no es sólo un regalo para los seguidores de esta cantante sino un prefecto descubrimiento para aquellos que aún estén por sorprenderse con la que sin duda es una de las artistas del momento. LOLITA: EN LO MEJOR DE LA VIDA Elvira Lindo Llevamos toda la vida escuchando a Lolita. Es de esos artistas que te acompañan a lo largo del tiempo, que maduran contigo, a los que conoces como si se tratara de alguien muy familiar, y sin embargo, hace tiempo que sospecho que a Lolita se la conoce poco, o mejor dicho, hace tiempo que creo que ella no se nos había mostrado tal cual era. Lolita es llana, directa, tiene el arte de los que saben llamar a las cosas por su nombre y eso se nota cuando canta. No es fácil cantar boleros porque uno corre el peligro de interpretarlos como siempre se han cantado, tampoco es fácil cantar rumbas cuando se es hija del padre de la rumba. Pero Lolita, en los últimos años, y más en este disco, ha decidido –tal vez ella no sea del todo consciente de ello- que la tradición es algo que uno debe usar a su antojo, que la tradición no puede ser una rémora, sino una base sólida sobre la que tomar impulso. Y está volando sola. En este trabajo que tienen entre las manos se aprecia la huella de su padre. Su padre fue el primer moderno del flamenco, el hombre que se valió de los ritmos más populares del flamenco para crearse un estilo propio y cantar y tocar con total libertad, sin ponerle puertas al campo. Lolita ha sido la encargada en su casa de tomar el testigo paterno. Es la heredera y es la que tiene la voz adecuada para ello. Este disco es ligero, se escucha de un tirón y se aprende a tararear muy rápido. En las baladas tiene el desgarro sobrio y elegante del bolero aflamencado y en las rumbitas el tono alegre de la fiesta, el ritmo que invita a bailar en grupo, a divertirse. Lolita emplea aquí esos tonos graves tan característicos de su voz con valentía, con sensualidad, rompiéndolos a veces para arrancarnos la emoción, ahí están "Si yo pudiera", "Perdóname", o "Herida" y esa canción en la que evoca a su madre y que da nombre a este disco, "Lola, Lolita, Lola, Dolores". A mí me conmueven también las canciones festivas, las que tienen letras abstractas, repetitivas, esos ritmos que llaman a la amistad y la reunión, como "Dónde está mi gato", "Quien la sigue la consigue", o "Tomasa". No es fácil tener la voz de Lolita, quiero decir que no se puede aprender a cantar como ella. Es posible que esta mujer haya adiestrado su voz con el tiempo pero hay una cualidad innata. Es una voz grave, algo propensa a romperse, profunda y flamenca. Y es una suerte que el flamenco, todo tipo de flamenco, esté consiguiendo entre la gente joven un lugar que antes no tenía porque Lolita es una cantante para todos los públicos. Lolita lleva en su forma de cantar el talento de quien ha crecido entre artistas, la sabiduría de quien ha escuchado desde niña la guitarra de su padre tocando en un rincón de la sala o de su madre cantando por los pasillos de la casa. Si hay algo difícil de tener en la voz es gracia. La gracia no se aprende, es algo que va en el temperamento de uno. Y Lolita tiene gracia. Tiene gracia para interpretar estas canciones que ha elegido, las toma en sus manos y las canta como le apetece, a su manera. Utiliza la tradición familiar pero se nota que ya es una mujer libre. Las voces de los verdaderos artistas siempre son mejores con el paso del tiempo, la voz de Lolita es mejor ahora que cuando aparecía en el escenario las primeras veces, tan ingenua, tan miedosa. Ahora es una mujer hecha y derecha y eso le ha dado desparpajo, garra y musicalidad. Yo le pediría a Lolita que siguiera por este camino, un camino en el que ha aprendido a llevarse a su terreno canciones de aquí y de allá, de un estilo y de otro. Tal vez la más soprendente en ese sentido sea el "Parapapá", que nos deja sentir unos ritmos brasileños bajo la voz flamenca de la artista. Estas canciones están llenas de vitalidad. Es la fuerza de vivir de una mujer a la que conocíamos poco a pesar de lo popular que era. Ahora empezamos a disfrutarla cuando está en lo mejor de la vida, en el momento en que es más atrevida, más generosa. No se la pierdan.
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